Samir AMIN: FRAGMENTO SOBRE LAS DIFERENCIAS DE LOS MODELOS
DE LA URSS Y DE LA CHINA SOCIALISTA de
La desconexión. Hacia un sistema mundial policéntrico.
Este modelo (el de la China socialista) difiere fundamentalmente
del de la URSS. La diferencia no procede de los medios (plan centralizado
y gestión administrativa o plan suave y recurso al mercado),
sino en el contenido (alianza obrera y campesina y poder del Estado
que la representa o ausencia de ésta, es decir, ausencia
o construcción de una burguesía estatal). Si el
debate acerca del "revisionismo" es aún confuso
se debe a que tales distinciones no se han hecho y que el análisis
de sus orígenes no ha sido llevado hasta el final.
Resulta esencial saber que el modelo soviético se constituyó
a partir de los años treinta a través de una extracción
masiva de recursos ejercida por el Estado sobre el campo. Mientras
la colectivización en China había sido realizada
con mucha rapidez después de la reforma agraria, y que
el paso de las formas inferiores de la cooperativa a sus formas
superiores (finalizado en lo esencial en 1956) logró un
apoyo masivo de los campesinos, no ocurrió lo mismo en
absoluto en cuanto a la colectivización que se realizara
en la URSS entre 1930 y 1935. Esta, forzada, acabó de hecho
con la alianza obrera y campesina que, de 1917 a 1930, había
constituido la base del poder estatal socialista. Las raíces
del "revisionismo" remontan a aquella ruptura de la
alianza obrera y campesina. La colectivización forzada
llevó al desarrollo de un aparato policial que pronto adquirió
una gran autonomía con respecto a la sociedad e incluso
al partido. Poco a poco este aparato se convirtió en el
punto de cristalización de una nueva clase y de la transformación
del Estado. Tras haberse afirmado como opresor de los campesinos,
el Estado se orientó progresivamente hacia una política
de diferenciación de los salarios y de las rentas urbanas.
Unas insuficiencias teóricas, que remontan al leninismo
(el cual no había roto con el positivismo economicista
de la Segunda Internacional y consideraba, por tanto, a la tecnología
como "neutral") facilitaron sin lugar a dudas esta orientación.
Pero sobre todo el Estado, reforzado por su función represiva
hacia los campesinos, se vio capaz de romper la resistencia de
la clase obrera e impuso esta política de diferenciación
aguda de los salarios en la industria que refleja las consecuencias
ineluctables de tal aspiración a la reconstitución
de una clase dominante, que, a falta de algo mejor, podemos llamar
"burguesía de Estado" y que da su contenido al
Estado opresor del pueblo.
Sin duda, las razones de tal diferencia mayor entre ambos modelos hallan sus orígenes en la historia de los dos partidos comunistas. El partido bolchevique, a pesar de su opción revolucionaria y de su ruptura con el oportunismo de la Segunda Internacional, había quedado marcado por toda la historia del movimiento obrero de Occidente y de la desconfianza de éste hacia los campesinos, reserva de la burguesía. El partido bolchevique, que tenía una influencia real en la clase obrera rusa, no tenía implantación rural alguna, la cual estaba dominada casi exclusivamente por los socialrrevolucionarios. El partido chino, fuertemente implantado en las zonas rurales a partir de 1930 y hasta la victoria de 1949, tuvo por ello una actitud espontánea hacia los campesinos totalmente diferente. (páginas 260 a 262)
Este fragmento del libro La déconnexion, Editions La Découverte, del excelente marxista africano Samir AMIN (autor de obras tan valiosas como El desarrollo desigual, El intercambio desigual y la ley del valor, La acumulación a escala mundial, Clases y naciones en el materialismo histórico, etc) está tomado de la edición en español: Samir AMIN: La desconexión. Hacia un sistema mundial policéntrico. IEPALA Editorial, Madrid. 1988. 359 páginas.
La traducción del francés al español es de María ANTORANZ DEL POZO.
Editado digitalmente para RED VASCA ROJA por Justo de la Cueva. Iruñea, Nafarroa, Hego Euskal Herria. 18 de junio 1997.